BEN HUR: ¿UN REMAKE INNECESARIO? [www.facebook.com/actoresdirectoresguionistas]
La nueva epopeya basada en la novela de Lew Wallace tiene un tufo a suicidio cinematográfico Fue concebida como un producto monumental, para dar al nuevo milenio una versión fresca, juvenil, de una cinta épica que habla de la inutilidad de la venganza y del valor de la redención, siempre posible. El intento es, simultáneamente, fracaso y blasfemia. La magia de la aventura en tiempos de Cristo nunca emerge. De entre todas las versiones que han sido llevadas a la pantalla, la del 2016 tenía que competir con la de 1959, la definitiva, protagonizada por Charlton Heston y dirigida por William Wyler. Perdió, por supuesto. Se aprecia en la pantalla, en el rubro de producción, cada uno de los 100 millones de dólares invertidos. Las locaciones y los vestuarios son soberbios. La escena de la batalla en altamar es un prodigio de digitalización con tomas subacuáticas impresionantes. En sentido opuesto, la dirección del kasajo Timur Bekmambetov, las actuaciones, la edición y la fotografí...