EL TIGRE DE TASMANIA NO PODÍA CAZAR OVEJAS
El tigre de Tasmania tenía una mandíbula demasiado débil para derribar y matar a una oveja adulta. Este hallazgo, hecho por un equipo de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Australia, pone en evidencia una injusticia ecológica: la persecución de una especie debido a un crimen que no pudo cometer. De hecho, su incapacidad para cazar presas grandes puede haber acelerado su desaparición. Aunque las causas exactas de la extinción del Thylacinus cynocephalus -conocido también como tigre de Tasmania, tilacino y lobo marsupial- todavía son debatidas, se sabe que los colonos europeos de la isla pusieron precio a su cabeza y lo cazaron tenazmente. Los pastores de ovejas que se asentaron en Tasmania, donde habitaba la última población de este marsupial carnívoro superviviente para principios del siglo XX, lo acusaron de atacar y diezmar a sus rebaños. Fue ofrecida una recompensa por cada ejemplar de lobo marsupial al que se diera muerte. M.R.G. Attard, U. Chamoli, T.L. Ferrara,T.L. Ro...