LAS DISTOPÍAS MÁS INDESEABLES DEL CINE: LAS PELÍCULAS QUE NOS PREPARARON PARA LA LLEGADA DE DONALD TRUMP [www.facebook.com/actoresdirectoresguionistas]
Una de las funciones de la ciencia-ficción, quizá la primordial, siempre ha sido analizar el presente a través de un filtro distorsionado. Así, los futuros de la ficción anticipativa suelen ser análisis exagerados, críticos o sardónicos con contexto histórico en que fueron concebidos. Tomás Moro publicó su Utopía en 1516, pero habría que esperar hasta 1868 para que su antónimo fuese acuñado: el responsable fue John Stuart Mill, como parte una denuncia de la política británica sobre asuntos irlandeses pronunciada en la Cámara de los Comunes. El hecho de que la primera aparición documentada de la palabra 'distopía' tuviese fines políticos no es casual: el género antiutópico es un vehículo perfecto para la denuncia social. Los primeros ejemplos de distopías literarias preceden a la propia ciencia-ficción, pero (de alguna manera) la prefiguran: La Historia de Rasselas, Príncipe de Abisinia (1759), de Samuel Johnson; o incluso la popular Los Viajes de Gulliver, de Jonathan Swif...