ARRIVAL DEMUESTRA POR QUÉ LAS HISTORIAS DE CIENCIA FICCIÓN SON LAS MÁS IMPORTANTES QUE TENEMOS [www.facebook.com/actoresdirectoresguionistas]
El último trabajo de Denis Villeneuve es una oda espiritual escrita en código matemático "Se van sus naves" es uno de los palíndromos más sencillos y deliciosos del idioma español. El hecho de que se pueda aplicar a Arrival, una película singularmente preocupada con las simetrías y las construcciones capicúas, podría ser un afortunado accidente o, quizá, la prueba definitiva de que hay películas en las que sencillamente todo rima. Como ocurría con Interstellar, estamos ante el arrebatador poema de un prosista: la ciencia-ficción, en su paradójica esencia, suele producir sus obras mayores cuando se concibe como lírica. Denis Villeneuve ya ejercitó en Enemy su músculo como demiurgo de lo ominoso (en el sentido freudiano del término), pero aquel thriller era una exploración del subsconsciente desde un planteamiento racional. En esta ocasión, el cineasta se ha propuesto alcanzar la trascendencia desde la semiótica, o el infinito desde las diferentes representaciones simbólic...